“El misterio de la creación artística”
El comienzo de “El misterio de la creación artística” es muy solido. Zweig se plantea qué es lo que ocurre cuando alguien consigue sacar a partir de palabras, sonidos o colores algo inmortal, no como la mayoría de obras de arte, que pasan al olvido, sino unas obras que permanecen por los tiempos. Nos dice que no se puede saber, porque el creador, en el momento de la inspiración artística, no está dentro de sí, sino que se proyecta sobre la obra y abandona el mundo. Pone un ejemplo de Balzac (entra un amigo y Balzac le dice desencajado: “la condesa ha muerto”. En ese momento estaba escribiendo una novela y la condesa realmente moría, pero él no se daba cuenta de que estaba ya en el mundo real). La creación de este tipo es, en verdad, un éxtasis (“estar fuera de sí mismo”)
Entonces, si los creadores no lo pueden relatar, ¿podemos ver cómo trabajan para deducir algo? Según Zweig sí y no. Podemos verles, pero veremos diversidad de formas: trabajos rápidos y cortos (Balzac escribía 40 páginas en un día, Faubert repasaba una frase durante horas; Mozart hacía una sonata en una noche, Beethoven o Wagner tardaban años en acabar una obra); con más o menos inspiración (Rouget de Lislé es un genio de una noche, Wagner estuvo cinco años sin componer hasta que le volvió la inspiración al oír el mar y comenzó a componer el Anillo)
En fin, la conclusión es que lo común a ese trabajo es la perfección, no importa como se obtenga, y que la creación artística, independientemente del modo, es quedar unido “al Eterno” y “nuestro esfuerzo supremo”
Byron
Zweig opina que el valor de byron está más en su persona, que su orgullo fire tan grande que por demostrar lo que era capaz se hizo poeta. Por ello el tiempo ha puesto las cosas en su sitio y ahora el edificio de byron se ha desmoronado. Sus sentimientos se tornan artificiales. Sólo en los pasajes en los que su personaje se rebela, como él, ante todo su poesía sigue brillando (Caín)
Proust
Zweig es un maestro de llevarte al mundo de los sentimientos de un personaje o un momento y este artículo es una clara muestra de ello. Prácticamente no podía respirar, el texto te impone un ritmo frenético de lectura que te deja prácticamente sin aliento. Nos lleva al mundo de Proust, que desconocía: asmático desde niño, no pudo casi viajar y tenía que estar mucho en cama y protegido. Dedicó su juventud a estar en la sociedad, un maestro de la ceremonia y la etiqueta, a pesar de ser tímido, raquítico y enfermo. Su enfermedad de niño le hizo muy observador, y lo que observaba en la sociedad parisina lo iba anotando (como Saint-Simon en la corte de Luis XIV). Después de la muerte de su madre, se recluye en su casa del bulevar Haussmann y se dedica a poner en forma de novela sus notas, creando su obra “En busca del tiempo perdido”.
Hugo von Hofmannsthal
No me interesa
Freud
Curioso que Zweig no lo alaba por sus teorías o por su importancia, sino por ser un sabio de gran talla espiritual. Me ha sorprendido esta visión de Freud.
Nietzsche
Me ha sorprendido incluso más que Freud, el conocer esta relación entre la madre de Nietzsche y él al final de su vida, y de la situación vital de Nietzsche en los últimos años de vida: prácticamente reducido a un vegetal.
Caso Felipe Daudet
Es el nieto de Alphonse Daudet (“Tartarín de Tarascón”). A los 14 se va de casa de sus padres (bajo el nombre de Pierre Bomchaps), y, tras asociarse con unos anarquistas y ofrecerse a asesinar a su padre (realista radical), aparece muerto en extrañas circunstancias en un taxi. No conocía el caso, y me ha parecido de lo más interesante: es lo que le puede pasar a un chico sensible en casa de un padre autoritario y demasiado preocupado por su trabajo (la política en este caso)
Beatrice Cenci
No conocía tampoco el caso, así que no puedo opinar sobre la versión de Zweig, que contrasta con la visión romántica del mismo, en el cual Beatrice es una virgen violada por su padre. Según Zweig es un crimen por la brutalidad de la familia, en la cual Beatrice seduce a un criado para obtener su ayuda en el parricidio.
Los jardines en la guerra
“Habíamos conocido la guerra solamente en los libros, la creíamos imposible para siempre en una época civilizada.”
Zweig se impresiona con la calma de los ingleses para aceptar la noticia del comienzo de la 2GM, y achaca su impasividad y calma al acto de la jardinería (deporte nacional) que los pone en comunión con la naturaleza.